Uno de los focos más complicados fue el puente Pemex, sobre Salvador Nava Martínez, donde dos automóviles quedaron atrapados por la acumulación de agua
San Luis Potosí, SLPS.- Las intensas lluvias que sorprendieron a la zona metropolitana la tarde y noche del domingo volvieron a dejar al descubierto la vulnerabilidad de varias vialidades frente a tormentas de corta duración. Aunque las autoridades reportaron saldo blanco en cuanto a personas lesionadas, la emergencia dejó al menos tres vehículos varados, dos árboles colapsados y 17 reportes de inundación, además de cierres preventivos y una intensa movilización de corporaciones de auxilio.
Uno de los focos más complicados fue el puente Pemex, sobre Salvador Nava Martínez, donde dos automóviles quedaron atrapados por la acumulación de agua. A ellos se sumó un tercer vehículo inmovilizado en el río Españita, luego de que su conductor ignoró los cierres preventivos instalados por las autoridades.
La Dirección de Policía Vial destacó que una situación de mayores dimensiones se evitó en el río Santiago, donde el cierre anticipado de la vialidad, coordinado con el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, impidió que automovilistas ingresaran cuando el nivel del agua comenzó a elevarse rápidamente. Las labores de vigilancia y atención se prolongaron hasta la madrugada, mientras este lunes continuaban cerrados el río Españita por lodo acumulado y el paso a desnivel de Manuel José Othón por trabajos de limpieza.
De manera paralela, la Coordinación Estatal de Protección Civil informó que la tormenta generó 17 reportes por inundaciones, principalmente en la zona metropolitana, además de la caída de dos postes de energía eléctrica. La dependencia advirtió que el pronóstico mantiene condiciones favorables para nuevas tormentas durante la semana, por lo que llamó a la población a no confiarse, ya que las condiciones climáticas pueden cambiar de manera repentina.
En Villa de Pozos, la principal afectación fue la caída de dos árboles sobre camellones, así como alrededor de seis reportes de calles y avenidas anegadas. Las labores de atención se realizaron de manera coordinada entre Guardia Civil Municipal, Protección Civil, Vialidad, Fuerzas Municipales y personal de la Sedena, quienes además supervisaron cárcamos y zonas susceptibles de inundación. El operativo también brindó apoyo a trabajadores que esperaban transporte público durante las precipitaciones.
Las lluvias dejaron en evidencia que, pese a los operativos preventivos y la rápida respuesta de las corporaciones, persisten puntos de la ciudad donde cada tormenta representa un riesgo para la movilidad. Puentes, pasos a desnivel y cauces urbanos continúan siendo zonas críticas que obligan a reforzar tanto la prevención como el respeto a los cierres viales para evitar que una contingencia meteorológica termine en una tragedia.
