The doctor holds in his hands the kidney concept design.

Hábitos que podrían dañar tus riñones

Los riñones son unos de los órganos más importantes del organismo; aun así, muchas personas no les dan su merecida relevancia. La verdad es que los riñones deben protegerse tanto como protegemos el corazón, el cerebro o los pulmones. Dicho esto, evita los siguientes hábitos que podrían ser perjudiciales para los riñones.

No beber la suficiente cantidad de agua

Beber agua es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu organismo, en especial, por tus riñones. Mantenerte bien hidratado no solo ayuda a que los riñones hagan su trabajo de eliminar las toxinas del organismo, sino que esta también es una de las mejores maneras para prevenir cálculos renales. Como objetivo saludable, los médicos recomiendan beber entre 1,5 y 2 litros (de 6 a 8 tazas) de agua por día.

Beber demasiada cola

Si estás reemplazando el agua por otra bebida, ¡mantente alejado de las colas carbonatadas! Las investigaciones han demostrado que consumir dos o más colas por día está relacionado con un mayor riesgo de padecer enfermedad renal crónica.

Beber alcohol en exceso

Las bebidas de cola no son las únicas que dañan los riñones. Cuando los riñones trabajan para eliminar las toxinas del organismo, consumir cantidades excesivas de alcohol es el equivalente a hacer que estos órganos trabajen horas adicionales. Se ha determinado que el consumo excesivo regular duplica el riesgo de padecer enfermedad renal crónica.

Retener la orina

¡No aguantes las ganas de orinar! Las investigaciones han demostrado que retener orina en la vejiga podría ocasionar que las bacterias se multipliquen más rápido, y es una de las principales causas que aumenta el riesgo de sufrir infecciones o enfermedades renales. A veces, ¡lo mejor es sencillamente pausar la película!

Consumir analgésicos en exceso

Los analgésicos de venta libre, como la aspirina o el ibuprofeno, podrían dañar los riñones; y quienes ya padecen problemas renales corren un riesgo aún mayor. Los médicos recomiendan jamás superar la dosis diaria recomendada indicada para proteger tu cuerpo contra daños tóxicos.

Permanecer demasiado tiempo sentado

El ejercicio y la actividad física son excelentes para el organismo, por lo que no debería ser de sorprender que permanecer quieto durante mucho tiempo podría estar ocasionando graves daños. Estar sentado durante períodos prolongados podría aumentar el riesgo de padecer enfermedades renales en hasta un 20 %. Si te percatas de que pasas el día entero en tu escritorio, asegúrate de salir a entrenar o a caminar cuando llegas a casa.

Consumir demasiado sodio

Sobre todo al cocinar, las pequeñas cantidades de sal son ideales, pero el exceso puede ocasionar un verdadero problema. Demasiado sodio en la alimentación aumenta la tensión arterial, lo que, a su vez, puede dañar los riñones. Los médicos recomiendan cocinar con especias alternativas, en lugar de simplemente tomar la sal fina para cada comida.

No dormir lo suficiente

Dormir lo suficiente de manera regular es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu cuerpo; lo mismo ocurre con los riñones. La función renal está regulada por tu ciclo del sueño, por lo que los patrones de descanso anormales o reducidos pueden confundir al organismo con respecto a cuándo los riñones deberían hacer un mayor esfuerzo.

Entrenar en exceso

¡Demasiado de algo bueno puede ser perjudicial para ti! Entrenar en exceso podría ocasionar rabdomiólisis, afección en la que las fibras musculares muertas ocasionadas por lesiones se desplazan hacia el torrente sanguíneo. Esto podría ocasionar una variedad de problemas, entre ellos, insuficiencia renal, la que, por lo general, se detecta a causa de la orina oscura.

Ignorar las enfermedades comunes

Cuando padeces un resfrío, tienes tos o contraes gripe, el cuerpo crea anticuerpos para combatirlos. Estas proteínas podrían ocasionar que los riñones se inflamen si la enfermedad dura demasiado tiempo. Los médicos recomiendan nunca intentar “soportar estas afecciones durante el mayor tiempo posible”, aunque sean enfermedades menores, porque, de no tratarse, podrían dar lugar a algo peor.

No consumir la cantidad necesaria de vitamina B6

Se ha determinado que la deficiencia de vitamina B6 aumenta las probabilidades de tener cálculos renales. Si bien siempre es importante obtener las dosis completas de cada vitamina, en lo que respecta a la salud renal, la vitamina B6 es una de las más importantes. Los alimentos tales como pescado, garbanzos, vegetales con almidón y frutas no cítricas son ricos en vitamina B6.

No consumir suficiente magnesio

Determinados minerales son tan necesarios para el organismo como las vitaminas, y el magnesio es uno de ellos. Este mineral ayuda en la absorción del calcio, lo que, a su vez, previene problemas tales como cálculos renales. Algunos alimentos ricos en magnesio son verduras de hojas verdes, frutos secos, semillas, judías y el siempre famoso aguacate.

Consumir demasiada cafeína

Así sea en gaseosas o en café, el consumo de cafeína podría ocasionar el aumento de la tensión arterial, lo que, a su vez, daña los riñones. Los estudios han determinado que muchas personas consumen cafeína en exceso y deben trabajar en pos de eliminar una o dos tazas de café de su día laboral.

No tomar los medicamentos que necesitas

Quienes padecen otras enfermedades, en particular, diabetes, podrían ocasionarle mayores daños al organismo si no toman de manera adecuada los medicamente recetados. Dejar el organismo desprotegido contra algo a lo que este intenta hacerle frente probablemente ocasione una falla orgánica, en la que, a menudo, los riñones son unos de los primeros órganos en sufrir daños.

Consumir demasiadas proteínas

De acuerdo con la Universidad de Harvard, una cantidad excesiva de proteínas puede ser perjudicial para los riñones. La digestión de proteínas ocasiona amoníaco como un producto secundario, al cual los riñones posteriormente deben neutralizar. Entre otros problemas, el consumo excesivo de proteínas luego puede dar lugar a presentar una mayor cantidad de cálculos renales y a padecer enfermedades del riñón.

Consumir demasiados diuréticos

Consumir demasiados diuréticos, los que, en ocasiones, son catalogados como píldoras contra la retención de líquidos, podría originar un mayor riesgo de sufrir daño renal agudo. Estos medicamentos aumentan la producción de orina, lo que implica que el riñón trabaje más de lo normal, lo que podría, como resultado, contribuir a su deterioro.

Consumir demasiado potasio

Cuando los riñones fallan, no son capaces de eliminar el exceso de potasio, por lo que los alimentos tales como las bananas o el pan integral podrían ser perjudiciales para quienes padecen enfermedad renal. Evitar los sustitutos de la sal, los productos lácteos y determinadas frutas es fundamental para limitar el consumo de potasio.

Consumir alimentos procesados

Los alimentos procesados no solo suelen tener un elevado contenido de sodio, sino que también, por lo general, carecen de alguna especie de valor nutricional significativo. Las pautas con respecto al consumo de sodio y de vitaminas son casi imposibles de cumplir al seguir una alimentación compuesta principalmente por alimentos procesados. De ser posible, consume alimentos frescos y cocinados de manera casera, en lugar de comprar comidas preelaboradas.

Ignorar tu cuerpo

Tal como ocurre con cualquier problema de salud, ¡siempre debes prestar atención a lo que el cuerpo intenta decirte! Si sientes molestias permanentes en los riñones, o si observas decoloración en la orina, pues entonces busca asesoramiento profesional. La mayoría de las veces, los problemas de salud solo se convierten en un inconveniente cuando las personas esperan demasiado tiempo para buscar un tratamiento. ¡No cometas ese error!

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